
SIGNOS (periodico)
ANO XIII n.24 Lima 3 de julio de 1992
SOMOS PUEBLO, SOMOS IGLESIA
Entrevista a Paulo Freire
“Jamás traicioné mis sueños”
Brasileño, nordestino, orgulloso de su tierra natal, Pernambuco, este maestro de "setenta años y medio", como lo dijo más de una vez durante su breve visita a Lima, asombró a quienes lo escuchamos por la vitalidad de sus ideas, la calidez de sus gestos y su sabiduría.
El nombre de Paulo Frire resonó con fuerza a mediados de los sesenta. Sus libros "La educación práctica de la libertad", "La pedagogía del oprimido" marcaron a toda una generación de educadores en América Latina y más allá de la región. Conocido por su método de alfabetización conscientizadora, Freire, "pensador de la vida", planteó que lá educación debe ser práctica de la libertad através de una pedagogía en la que el oprimido tenga condiciones de descubrirse y conquistarse reflexivamente como sujeto de su propio destino histórico. No sólo lo planteó, lo hizo y, otros con él , desataron un importantísimo trabajo de educación popular en nuestra patria grande y en el Africa, impactando al mundo entero.
Maestro antes , Freire nos-dijo: "Yo creo que, no , so lamente entre nosotros, en cualquier parte del mundo, es preciso que los educadores y las educadoras sean llamados, desafiados, invitados, estimulados a asumir su libertad, la libertad de pensar, de preguntar, la libertad de dudar, la Iibertad de decir que no, de decir 'qué es', de preguntar 'para qué'. Hay que desafiar a los educadores para que asuman esta responsabilidad y este derecho a gritar, a hablar alto, el derecho de protestar, el derecho a decir 'estoy vivo', estamos vivos!”.
Dejarse mojar entero en las aguas de la cultura
Con Gloria Helfer y Manuel Iguiñiz, en una conversación sostenida poco antes de que partiera de regresso a Brasil nos habla de sus certezas luego de 35 años de trabajo: “una de ellas es la certeza que yo tengo de que trabajar en favor de un ideal, de un sueño que persiga una vida mejor, menos difícil, en este mundo no es possible si uno no comulga en este sueño con otros.”
“Como educador, hace mucho tiempo que estoy convencido de que soy también un educando. Es impossible para mí educar sin educarse. En el momento en que yo me experimento en el processo de educar a alguien, inmediatamente, me expongo a ser educado por ese alguien”.
“Una tercera certeza, - nos dice – ligada a la anterior, es que mi trabajo por la liberación será tanto más eficaz cuantos más me dejes yo mojar todo, mi cuerpo entero, en las aguas de la cultura, de la identidad cultural de aquellos y aquellas con quienes yo trabajo. Si yo establezco una separación, una dicotomía entre mi forma de ser, mi cultura, y la de aquellos con los que trabajo, la tendencia me lleva a imponer mis ideas y esto no es tarea de educador, sino de mangoneador. Estas son mis certezas!".
Sus ojos vivos se iluminan especialmente cuando habla de la politica: "Yo hago política el día entero. Lo que me mueve en mi sueño político es el ideal de la liberación". Pero reconoce que hay políticos de otro tipo también: "el liderazgo político está viciado, es clientelista, eso es una vergüenza: ¿No tienen acaso políticos de éstos en Perú? Brasil está lleno de ellos” y entonces, lleno de humor de maestro sabio, propene una receta: “Yo siempre hago una sugerencia a los electores de mi país al inicio de un mandato político: que llenen una libretita con los nombres de los candidatos a presidente, a diputados, a senadores y que anoten allá lo más importante de sus discursos y sobre todo, de sus promessas y, que a lo largo de su mandato, vayah poniéndole calificaciones, que comparen lo que prometieron con lo que realmente hicieron y que no tengan miedo de poner 0,0.0 y no voten nunca más por ellos!. El pueblo tiene derecho a castigar a los clientelistas. El mundo se hace con sinvergüenzas pero no sólo con sinvergüenzas, gracias a Dios!”
?De qué se arrepiente Paulo Freire?
Tal vez parezca un poco falto de humildad pero no me arrepiento de nada. A veces me gustaría haber visto, haber comprendido las cosas como las comprendo hoy. Cuando experimento a posteriori la falta de algo importante en las cosas que hice, en lugar de tener sentimiento de culpa, sonrío. A los 22 años, obviamente, yo no tenía esa cosa que llamamos sabiduría que, al final de cuentas, no es otra cosa que mirar el mundo en paz. Yo soy histórico como toda la gente y estoy limitado por la historia, por las culturas, por todo. Yo, a los setenta años estoy contento. Y te digo, fundamentalmente, tal vez yo no tenga arrepentimiento por que jamás traicioné mis sueños”.
Le comento que la noche anterior, releyendo Pedagogia del oprimido, encontré un pensamiento importantísimo para nosotros los peruanos hoy, la distinción entre el sectario y el radical. Le hablamos de aquellos peruanos y peruanas que han asumido un proyecto totalitario y terrorista y lo imponen a la fuerza, sumiendo en la violencia política a nuestra patria.
"Yo estoy de acuerdo contigo. En este libro que estoy terminando dedico varias páginas a esta cuestión de la radicalidad y el sectarismo. Yo soy hoy más radical que nunca y, a la vez, estoy más lejos que nunca de una postura sectaria. El sectarismo es desructor, es enfermo. La distorsión quu ellos hacen de la realidad es tal que no es possible comprender su conducta em términos de normalidad emocional, síquica. No es possible que uma persona en estado normal se atribuya a sí misma el derecho de castigar al mundo como lo hacen los sectarios. No tienen un mínimo de capacidad de convivir com el diferente.
Yo creo que una de las virtudes revolucionarias más importantes es la de buscar una unidad dentro de la diversidad. Los sectarios no tienen ni un milímetro de capacidad de convivir com el diferente, com personas que piensen disitintos a ellos y esto es un absurdo. Yo, en mi país, soy militante de un partido político, de los trabajadores, progressista; para ellos, seguramente, aparecemos como una congregación de “Hijas de María”, traidoras a la revolución. Nosotros somos revolucionarios pero nos sectarios. Yo haría un llamado a los jóvenes que se sienten tantados para que cuenten de uno a diez antes de asumir una postura sectaria. Radicalícense, pero jamás se entreguen a la locura ezquizofrénica que separa la historia em malos y buenos. Es una enfermedad que da la convicción a aquellos que la padecen de que son dueños de la verdad. Que esa gente medite para rehacerse como revolucionarios.”
Y la radicalidad? pregunta Gloria
Ella se nutre precisamente de la possibilidad de convivir com el contrario, de aprender con el diferente, de sumar esfuerzos. Es el respeto a la diferencia lo que distingue al radical. Para el sectario sólo existe su postura, para el radical siempre es posible que existan otras verdades.”
Hay razon para la esperanza
A los 68 años aceptó la responsabilidad de la Secretaría de Educación de la inmensa comuna de São Paulo. Su fragilidade es sólo aparente. Más de 700 escuelas, 35,000 maestros y miles de decenas de alumnos conocieron su capacidad de gestión por aumentar la cantidad y la calidad de la educación. “Existen aún 8 milliones de brasileños sin escuela!. Em base a esta experiencia nos dice: “Hay la posibilidad de la creación, de la renovación. Cambiar es difícil pero no es imposible y por ello hay razón para la esperanza, pero no una esperanza inhibida, sino una que se proyecte al futuro sin volverse desesperadamente al passado. Es a veces difícil tener esperanza en situaciones como la que están viviendo pero es justo em estos momentos, cuando la esperanza hace falta. Pero no la descomprometida, la lírica, ésa no resulta. Hay que vivir una espera militante. Yo militro mientras espero para que mi espera militante me de esperanza en un futuro distinto. Los tiempos de crisis son exactamente los tiempos en que tenemos que ser esperanzados y lo digo como un hombre que há vivido momentos muy difíciles individual, política y socialmente. Em mí, yo jamás permití que la esperanza muriera porque la muerte de la esperanza es, em muchos sentidos, la muerte de nosotros mismos.”
“A los setenta años yo he venido acá a gritar mi fe en la vida”